miércoles, 12 de enero de 2011

El trabajo del arqueólogo


Los arqueólogos y los historiadores, son los encargados de investigar el pasado del ser humano. ¿Quieres ser arqueólogo? Se puede viajar mucho y conocer muchos lugares y culturas diferentes y, así, un día puedes estar en un campamento de beduinos y al día siguiente en un laboratorio. Sin embargo, el trabajo puede ser bastante distinto de lo que se ve en las películas de Indiana Jones. La arqueología es un trabajo que requiere planificación y método; no se pueden dejar todas las tareas a la aventura o a la improvisación.

El trabajo de los arqueólogos se parece mucho al trabajo de los detectives porque a partir de pistas y deducciones deben descubrir qué pasó: observar con detenimiento el escenario de los hechos (el yacimiento), interrogar a todos los testigos (los restos encontrados), estudiar los análisis de los laboratorios y pensar para encajar todas las piezas.

Las fases del método de investigación del arqueólogo son:

1ª Fase: La exploración del yacimiento.

Lo primero que se pregunta a todo arqueólogo después de un hallazgo es: ¿Cómo saber donde cavar? Muchos yacimientos se han encontrado de forma fortuita (por ejemplo, el yacimiento de Atapuerca se encontró gracias a unas obras del ferrocarril). Pero la mayoría de las veces, es gracias a la experiencia y preparación del arqueólogo.

2ª Fase: La excavación del yacimiento.

El primer paso es... limpiar el terreno! Se excava en zanjas en el terreno y cada zanja se divide, a nivel vertical, en pisos o estratos, cada uno corresponde a una determinada época. Generalmente los estratos más antiguos son las capas más bajas. Un yacimiento es como un libro que se lee al revés, desde arriba hacia abajo, es decir, desde el último capítulo hasta el primero.

La excavación es una técnica destructiva, de manera que el yacimiento sólo puede ser excavado una vez, así que hay que hacerlo bien y con mucho cuidado, tomando notas, fotografías y medidas de todo lo que se encuentre.

3ª Fase: El análisis en el laboratorio.

Los restos encontrados serán clasificados y analizados en un laboratorio. Por ejemplo, se analizan los restos vegetales se estudian para saber cómo era el paisaje y por lo tanto, el clima, y así saber qué cultivaban y qué comían los antiguos habitantes del lugar...

Con toda la información recogida y estudiada en estas fases, el arqueólogo “encaja” las piezas del caso y resuelve el misterio: ¿qué pasó en ese yacimiento?

¿Quieres descubrir si eres un buen arqueólogo? Hay un pequeño test en la siguiente dirección de Internet. Es muy fácil!

http://ntic.educacion.es/w3//eos/MaterialesEducativos/mem2001/huellas/origenes/actividades/prehistoria/s01act01.htm